Novela ambientada en la conquista del imperio Inca.
El secularismo no es un término moderno, desde que el hombre es un ser pensante rinde su voluntad a cuestiones fútiles. No podía ser de otro modo cuando en el siglo XVI las circunstancias ponen de frente dos mundos al parecer tan distintos pero paradójicamente tan similares.
Dos fuerzas identificadas una de ellas por el disco dorado, la cara de la divinidad Inti y la otra por la cruz, símbolo del cristianismo, convergen en una imposible coexistencia. Dejan de lado los valores espirituales y se vuelcan con afán tras las inmoralidades degradantes de la ambición por el poder y la riqueza.
Destrozan y pisotean impunemente todo, cultura, ciencia y misticismo sin importarles que eso que destruyen sea más preciado que el oro. Lo saben pero no les interesa, saquean la historia y arrebatan el futuro privando a las generaciones venideras de conceptos tan particularmente profundos como la holística.
Uno de los líderes religiosos lo ha comprendido. La historia les ha vencido. Organiza su misión que es la de preservar, junto con un último vestigio de su sociedad, aquello que es sagrado. Es la última oportunidad de poner a salvo la herencia de los dioses.
La novela despliega, en un enfoque basado en hechos históricos, el ocaso de una nación más grande que la antigua Roma y en muchos aspectos más adelantada que la Europa que le era contemporánea. Pretende encontrar las pistas que conduzcan al ser humano a buscar coincidencias, a descubrir que en el interior de cada uno mora una realidad común que está ligada y vinculada con la naturaleza y el cosmos.
Primera parte de un viaje decorado de curiosidades ocultas al viejo mundo.
El secularismo no es un término moderno, desde que el hombre es un ser pensante rinde su voluntad a cuestiones fútiles. No podía ser de otro modo cuando en el siglo XVI las circunstancias ponen de frente dos mundos al parecer tan distintos pero paradójicamente tan similares.
Dos fuerzas identificadas una de ellas por el disco dorado, la cara de la divinidad Inti y la otra por la cruz, símbolo del cristianismo, convergen en una imposible coexistencia. Dejan de lado los valores espirituales y se vuelcan con afán tras las inmoralidades degradantes de la ambición por el poder y la riqueza.
Destrozan y pisotean impunemente todo, cultura, ciencia y misticismo sin importarles que eso que destruyen sea más preciado que el oro. Lo saben pero no les interesa, saquean la historia y arrebatan el futuro privando a las generaciones venideras de conceptos tan particularmente profundos como la holística.
Uno de los líderes religiosos lo ha comprendido. La historia les ha vencido. Organiza su misión que es la de preservar, junto con un último vestigio de su sociedad, aquello que es sagrado. Es la última oportunidad de poner a salvo la herencia de los dioses.
La novela despliega, en un enfoque basado en hechos históricos, el ocaso de una nación más grande que la antigua Roma y en muchos aspectos más adelantada que la Europa que le era contemporánea. Pretende encontrar las pistas que conduzcan al ser humano a buscar coincidencias, a descubrir que en el interior de cada uno mora una realidad común que está ligada y vinculada con la naturaleza y el cosmos.
Primera parte de un viaje decorado de curiosidades ocultas al viejo mundo.